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Maggie Lay: “no he visto que salga ninguna vedette que cante, que baile, que actúe”
16 Ago 2018

Maggie Lay: “no he visto que salga ninguna vedette que cante, que baile, que actúe”

Es la última vedette de los 80’s y aún participa en los escenarios, pese al paso del tiempo. Creció en la Villa Olímpica de Ñuñoa, y desarrolló en su juventud la natación de manera formal, representando a Chile en el Campeonato Sudamericano de 1972. Además, estudió ballet clásico en el Teatro Municipal. ‘Conexión Patrimonial’ de Radio UChile, conversó con Maggie Lay, sobre este oficio que ha protagonizado en el espectáculo de revistas, vodevil y burlesque por más de 40 años.

La ‘Revista’ es un subgénero de la comedia que surge de espectáculos satíricos enfocados al entretenimiento, en los que se parodian diversos fragmentos de obras o temas sociales. Este tipo de espectáculo atrapó desde muy pequeña a Magdalena Hay-Sang-Lay Wangnet, producto de las solicitudes y beneplácitos de su patriarca materno, “mi abuelo me hacía bailar arriba de las mesas la polonesa, porque era polaco, entonces era feliz que hiciera mierda los platos” – recordó.

El periplo de Maggie por el oficio artístico ha sido muy diverso y enriquecedor. Se inició en los años de la Unidad Popular bailando en el Ballet Pucará de Ricardo Palma, participó en la película “Ayúdeme Usted Compadre” de Germán Becker, y un día casualmente en medio de una celebración familiar – en la Taberna Capri- fue presentada por el vocalista de ‘Los Capablanca’, Zalo Reyes; y fue tanto el éxito que el empresario del local le pidió a su madre que ‘Maggita’ volviera los próximos fines de semana a deleitar a los parroquianos.

El burlesque, el cabaret y el vaudeville se caracterizan por incluir entre sus números teatrales, algunos espectáculos con escenas eróticas donde participa un elenco femenino. Nuestra invitada habló de la ‘Era de Oro’ de las Revistas del Teatro Ópera (Bim Bam Bum) y del Teatro Cousiño (Humoresque), que eran los centros más importante que competían por la clientela de la bohemia santiaguina.

Tiempo después, Maggie Lay ingresó al Humoresque en reemplazo de una bailarina, oportunidad que rápidamente la transformó en la primera vedette. Luego, vendrían las invitaciones a ‘Sábados Gigantes’ y a la obra teatral “Fausto Schock”, dirigida por Tomás Vidiella. Posteriormente, Jorge Pedreros la llevó al Bim Bam Bum. “Era igual que el (Teatro) Municipal, solamente que éramos más pícaros, nada más, la misma disciplina”- dijo.

Luego del Golpe de Estado, el año 1973, la noche santiaguina modificó su rutina con el toque de queda. El país cambió. Aunque recién el año 77, Maggie incursiona en el arte del espectáculo, confesó que, “toda mi carrera la hice con la pata de fierro, o sea, con la bota”. En la Boite La Sirena se anunciaba el toque de queda a medianoche, así recordó al animador de la época:“El que quiere se va y que no se puede quedar a puerta cerrá” , hasta las 5 de la madrugada.

En la escena actual, nuestra vedette de los 80’ reflexiona acerca de las seguidoras del género revisteril y no encuentra esa formación integral ni el glamour que se requiere. Sobre Marlen Olivarí, la decana de las vedettes señaló que aunque es “preciosa” no posee el perfil de este oficio; otra figura consultada es la de Tatiana Merino a quien le reconoce mayores méritos.

Maggie es categórica con las nuevas generaciones: “todavía no he visto que salga ninguna vedette que cante, que baile, que actúe”. Por ello, cree que la historia del espectáculo de la vieja revista chilena mantiene un mito y una realidad: las hermanas del Clan Ubilla. “Ellas sacaban chispas porque eran mamboleras, no había nadie que bailara el mambo más lindo que las Ubilla”.

Esta vedette ochentera reconoce que la ‘Ley Mordaza’ no permitió que mucha gente supiera de las atrocidades de la dictadura militar chilena. En varias ocasiones entró al local nocturno un personaje oscuro: “veía a un viejo llamado ‘el (Álvaro) Corbalán’ que llegaba con muchas mujeres y nosotros pensábamos que era un representante artístico” -relató.

Pero, la situación más compleja la vivió para la conmemoración de los 100 años del Combate Naval de Iquique, frente a la Junta Militar, y al General Pinochet, a quien recordó con“su capa gris y sus ojos penetrantes, fríos como el hierro”, y que al final del show, “se tomó un whisky, me aplaudió y dijo: ‘muy bueno su espectáculo, muy lindo, la felicito”– contó a los auditores.

Actualmente, imparte talleres en el ‘Bar Cachafaz’, para mujeres de cualquier edad que deseen explorar su sensualidad y autoestima a través del ‘burlesque’. Aunque – dijo Maggie – no todas sigan este oficio patrimonial del espectáculo picaresque y revisteril.

A lo anterior se suma un homenaje del joven realizador Edwin ‘Wincy’ Oyarce con el documental “La Última Vedette” (2017). La ex colectivera de San Bernardo – a pesar que ya no maneja su “coletito” – no descansa del oficio viviente de las plumas, los escenarios y los aplausos.

Volver a escuchar la entrevista: viernes 3 de agosto.

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